martes, 18 de febrero de 2014

La cogestión en la empresa ¿Qué es?

¿QUÉ ES LA COGESTIÓN?

La cogestión, en el ámbito empresarial, es la práctica mediante la cual los empleados tienen un papel importante en el desempeño de la gestión de la empresa. La palabra es una traducción literal del alemán Mitbestimmung.

Su aplicación práctica apareció en Alemania allá por el año 1949 en el sector del carbón y el acero y es a su vez el país pionero en la aplicación de éste método en sus empresas.

“NO SÓLO DE PAN VIVE EL HOMBRE”

El titular de este apartado no se ha descontextualizado, se ha elegido deliberadamente, ya que expresa gráficamente uno de los sentidos del ser humano: necesita reconocimiento, aprobación, participar en los proyectos y toma de decisiones.

En el mundo empresarial la motivación de los empleados ha sido reconocida como un factor primordial en el éxito de la empresa. La asunción y aplicación práctica de este entendimiento por parte de consejo de dirección conlleva la participación de los trabajadores en la toma de decisiones.

Bajo el prisma del modelo de la cogestión la participación del trabajador en el accionariado o capital de la misma no es lo importante, lo que realmente importa es la aportación de sus ideas y propuestas en la configuración de un futuro más sólido elaborado en común por el conjunto de las partes.

Ha sido Alemania, donde la cogestión ha sido el núcleo en torno al cual gira su economía política, la que ha facilitado la participación de los trabajadores en la toma de decisiones y ha permitido demostrar empíricamente las bondades de éste método.

Los resultados económicos en éste país son numéricamente incontestables a poco que reparemos en la calidad de sus productos, su volumen de exportaciones, nivel de vida, nivel educativo y protección social de sus ciudadanos. En todo ello ha tenido y sigue teniendo gran parte de culpa su extendido sistema de cogestión. Figura dentro de las primeras 4 principales economías mundiales.

¿QUÉ BENEFICIOS REPORTA LA COGESTIÓN A LA EMPRESA?

  1. Fomenta las condiciones organizacionales que permiten el desarrollo y la satisfacción plena de las personas, así como el logro de los objetivos individuales y colectivos, alcanzando la eficiencia y eficacia.
  2. Alto grado de corresponsabilidad e implicación, incluso en momentos de adversidad.
  3. Mayor fidelización del trabajador.
  4. Reducción de intereses opuestos y por consiguiente de conflictos entre las partes.
  5. Aumenta el nivel de calidad de los productos y servicios prestados.
  6. Mayor eficiencia en los procesos debido a una mayor motivación.

Creo que todos estamos de acuerdo en la frase “El todo es más que la suma de las partes” y “Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés” y cada empresa apuesta por uno de los dos extremos de la frase anterior o quizá por los dos.

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